2014 en 12 entradas
Me ha gustado mucho la iniciativa de Bordes con Ideas, de resumir 2014 en doce entradas -una por mes-, las que, por una u otra razón, más he disfrutado compartiendo por vosotros:
1. Por ejemplo, empezamos enero con un dibujo a lápiz, una de esas
miradas que detienen el tiempo.
2. En febrero estuve revisando el dibujo del
Hada del Agua, que ahora me convence más, especialmente las luces.
3. De marzo me quedo con la historia de
William Blore, el detective privado de Diez Negritos.
4. En abril me puse a practicar un poco con el paisaje, y de ahí surgió
La Costa de las Brumas y la historia de Caleb.
7. De julio, no quiero olvidar lo bien que me lo pasé en las
Jornadas Salambina, ni a la gente que conocí allí.
8. En agosto, calor y equipajes, y un par de páginas sacadas de mi
cuaderno de viaje.
9. Y en septiembre, con el mar aún tan cerca, me quedo con la imagen desconcertante de
la Sirena, y el cuento que la acompaña.
11. Noviembre, la llegada del frío, un tiempo más propio para el sofá y la poesía de
A sus pies cansados.
12. Y por fin, diciembre, que se me ha pasado casi sin darme cuenta. Igual que los dos años desde que abrí este blog, que celebraba en
Sobre el Cuatro de Espadas.
Estas son mis preferidas del año que acaba ¿Qué opinais?¿Cual os gusta más?
Pensando en la Antártida
Me pregunto qué se sentirá al cruzar por primera vez una región que nadie ha explorado todavía. Sin mapas, sin pistas, aparte de lo que puedas ver en el horizonte mientras empiezas a avanzar. Previsoramente, llevarías un equipaje de cosas que crees que serán útiles -un plan de viaje, una brújula- y quizá te habrías preparado a conciencia para ello pero, realmente, no puedes saber con que te encontrarás, con bosques de hielo o volcanes activos, con especies desconocidas, amables o terribles.
En unos días empieza un año nuevo, sin explorar. Como en este dibujo, empieza con frío pero espero que vosotros, cuando sigais avanzando, encontréis maravillas.
Felices fiestas, os deseo lo mejor.
Sobre el Cuatro de Espadas
Ayer cumplía dos añitos este blog, y se me ocurrió conmemorarlo visitando brevemente las técnicas tradicionales, con esta miniatura dorada al agua. Dorar al bol es una de las actividades más relajantes que existen, como sabe cualquiera que la haya practicado o que haya sido insultado por pasar cerca de alguien que doraba. No empleé pergamino auténtico, porque el pergamino real se hace con la piel de un cordero joven, y pensé que bastaba con que sufriera uno de los dos.

De paso, y al hilo de este diseño, quería hablar un poco del nombre del blog que, contra las apariencias, no está sacado de la carta del tarot. Aunque, curioseando por la red, podría estarlo. Hay tantos significados para el cuatro de espadas como tarotistas, pero varios conceptos se repiten: uno es "ruptura temporal con la rutina o la vida normal". Nada más sano. También "Descanso y perspectiva, evitar el estrés y el ritmo acelerado", que en mi cabeza suena a "tómate un café leyendo un libro", y me vale también. Y, por otro lado "Renovación de energías, convalecencia tras una enfermedad" (aunque el dibujo más repetido para esta carta muestra un caballero sobre un sepulcro, que no parece ir a recuperarse de nada). Hay uno magnífico "los enemigos se baten en retirada, la victoria del consultante es completa" y otro, un tanto críptico, habla de una sibila en una cueva que celebra una ceremonia de protección.
No aspiro a tanto como eso, pero si este blog os sirviera para desconectar un rato de la vida normal, descansar y recobrar energias, me sentiría bastante satisfecha.
(Por cierto, aunque la miniatura en sí está realizada con papel dorado, pintado y esgrafiado, y mide unos 12 cm de alto, la imagen superior lleva además retoque digital, entre otras cosas para poder añadirle el texto)
2 Comentarios ¡Gracias! :